América Latina y
el Caribe guardan bajo tierra buena parte de la respuesta a la pregunta que se
hace el planeta: ¿con qué se electrifica el mundo? La región concentra la mayor
reserva estratégica de minerales para la transición energética, y esa dotación
la coloca, otra vez, en el centro de la disputa por los recursos. El primer
briefing sectorial de la Fundación Sherman Kent analiza la escena y llega a una
conclusión incómoda: el problema de la región no es la riqueza, sino qué hace
con ella.
El
superciclo del cobre
El cobre es el
metal de la electrificación: sin él no hay redes, ni autos eléctricos, ni
centros de datos. Y la región manda. Chile es el primer productor mundial y el
Perú, uno de los tres primeros. Los precios se mueven en máximos históricos,
empujados por una demanda que no para de crecer y por una oferta que cuesta
ampliar. Para Chile, el Perú y una Argentina que asoma con Vaca Muerta y con
enormes proyectos de cobre, el momento es una oportunidad de ingresos difícil
de exagerar.
La trampa: extraer mucho, procesar poco
Ahora bien,
extraer no es lo mismo que capturar valor. La región exporta el mineral en
bruto y compra de vuelta, más caro, el producto elaborado. El procesamiento, la
química de las baterías y la manufactura se concentran en Asia. Es la trampa
estructural que atraviesa a todo el sector: se domina la mina, pero no la
fábrica. Revertir esa asimetría —no solo cavar más hondo— es la verdadera
prueba de la década.
Litio:
el tesoro del Triángulo
El Triángulo del
Litio —la Argentina, Bolivia y Chile— reúne cerca de la mitad de los recursos
mundiales del mineral clave para las baterías. Pero cada país eligió un camino
distinto: la Argentina apostó a la apertura y a la inversión privada; Chile, a
un control estatal de las rentas; Bolivia, a un estatismo que todavía no logra
producir a escala. Tres modelos, un mismo recurso y resultados muy diferentes.
La
sombra: el oro ilegal
No todo brilla.
El oro ilegal se convirtió en el negocio preferido del crimen organizado
regional y, en varias jurisdicciones, supera en rentabilidad al narcotráfico.
Financia economías ilícitas por decenas de miles de millones de dólares al año,
arrasa la Amazonía y corroe instituciones. Es, a la vez, un problema de
seguridad, ambiental y de integridad financiera que ninguna estrategia minera
seria puede ignorar.
El informe sectorial completo «Minería en AméricaLatina y el Caribe», con el análisis por país, la matriz de riesgos y losescenarios prospectivos, está disponible en el sitio de la Fundación Sherman
Kent: www.fundacionkent.org/articulos/
Qué
mirar en los próximos meses
Dos relojes
marcan el corto plazo: la política peruana, tras un balotaje presidencial
resuelto al filo, y la decisión sobre la reapertura de la gran mina de cobre de
Panamá, que una auditoría dejó en buena posición pero que el Gobierno aún
mantiene en estudio. A ellos se suman el rumbo del precio del cobre, el avance
de los proyectos de litio y la presión de la competencia entre las grandes
potencias por asegurarse el suministro. La ventana está abierta; la pregunta es
si la región la aprovecha o vuelve a mirar pasar el tren.